Rica sopa de nevera y despensa

Publicado por Olivia Blanco en

Hay días, quizás más de los que nos gusta confesar, en los que lo que nos apetece comer son comidas de confort. Las que recordamos de nuestras madres y abuelas, las que sentimos como “premio”, o las que por su contenido en grasa y/o azúcar, nos dan un subidón que a corto plazo nos hace sentir súper bien. 

El problema es que muchas veces este tipo de comidas no son saludables, y aunque en un principio nos llenan de buenos recuerdos y satisfacción, un rato después nos sentimos físicamente hartos, pesados, e incluso culpables. 

No siento que la culpabilidad por comer una cosa u otra sea una manera de mantenerse saludable, pero sí creo en escuchar a mi cuerpo, y alimentarme con comidas que me hagan sentir bien a corto y largo plazo. 

Por eso, desde hace tiempo busco una comida que pueda hacer fácil y rápidamente, que sea rica y reconfortante, y que además sea saludable. Tarea difícil, pero lo he conseguido, y espero que a ti te guste tanto como a mi y a mi familia. 

Nota: Esta receta, es más una guía, ya que esta sopa se hace intencionalmente con lo que tengas en casa, para que sea fácil y rápida de hacer, y la puedas personalizar. 

Ingredientes

500 ml de caldo de pollo o vegetal

1 o 2 dientes de ajo picado

1 trozo de jenjibre fresco picado

1 zanahoria grade, picadas o en tiras

Medio manojo de verdura de hoja verde, por ejemplo bok choi, en juliana

Dados de pollo o tofu

Pasta ramen o fideos, mejor integrales

Miso rojo de cebada (al gusto)

Cebolleta picada (para guarnición)

1 cucharada de aceite de coco

Tamari

Método:

En una sartén cocinar el tofu o el pollo a fuego medio con media cucharada de aceite de coco, cuando esté cocinado y antes de retirar del fuego, añadir un chorrito de Tamari para dar gusto, sin que cree una salsa. Retirar del fuego y reservar.   

En una olla poner el resto del aceite de coco a fuego medio. Añadir el ajo, la zanahoria, las verduras y el jengibre hasta que poche todo, pero sin que tome color. Añadir el caldo, llevar a ebullición y cocinar en él, el ramen o fídeos hasta que queden suaves y al dente. 

Retirar del fuego, añadir el pollo o el tofu. 

Servir en cuencos, y añadir miso al gusto, y después la guarnición. Puedes añadir, si quieres, un chorlito más de Tamari.

Nota: El miso es un fermento sin pasteurizar con beneficiosos probioticos. Para aprovechar sus beneficios, no debe de hervirse, por lo que que lo más indicado es añadirlo individualmente, al gusto y después de servir la sopa, cuando esté menos caliente. 

Me encantaría saber si pruebas esta receta, y como la personalizas tu. 


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