Enfréntate a todo con adaptógenos

Publicado por Celia Valenciano en

Estamos viviendo momentos difíciles debido a la pandemia que nos demandan adaptarnos rápidamente a cambios de hábitos y de costumbres, estrés, tensiónemocional, miedo...

Últimamente escucho mucho que “las circunstancias del momento me sobrepasan”. Si ese estrés se dilata en el tiempo- generando ansiedad, nerviosismo o agotamiento- pueden darse alteraciones en el organismo que mermen nuestra vitalidad.

Además de llevar un estilo saludable, y otras formas de manejar el estrés, podemos apoyarnos en adaptógenos, un grupo de plantas que incluyen raíces, bayas y hongos, que trabajan y se adaptan a las necesidades del cuerpo y mejoran la salud del sistema suprarrenal encargado de controlar la respuesta hormonal del cuerpo al estrés.

El consumo de estas plantas adaptógenas nos puede ayudar a gestionar mejor el estrés y los momentos desequilibrantes. Tres de ellas, Ashwagandha, Rodhiola y Schisandra, favorecen el equilibrio en el organismo.

Ashwagandha (Withania somnífera). Cada vez más conocida en Occidente, lo cierto es que esta raíz medicinal, denominada Ginseng Indio, ha sido utilizada durante miles de años en la medicina Ayurveda por sus propiedades vigorizantes y su capacidad de apoyar la inmunidad.

Curiosamente su nombre botánico significa “sueño reparador” y es, justamente, esa función reparadora de la Ashwagandha la que ayuda al organismo a lidiar con situaciones difíciles y a encontrar ese equilibrio tan necesario para fortalecer el sistema inmunológico. A las personas que la utilizan con regularidad se dice que les da “vigor de caballo”, ya que no solo prepara para enfrentarse a los factores estresantes de la vida, sino que también mejora la resistencia y la salud sexual. Es rica en antioxidantes, que protegen del daño oxidativo, y en hierro, lo que la convierte en una buena opción para las personas con anemia. Sus cuatro principales funciones:

  • Calmante: reduce el estrés e induce al sueño
  • Vigorizante: aumenta la líbido y la fertilidad tanto en mujeres como en hombres
  • Reparadora: incrementa la energía y la fortaleza
  • Inmunoestimulante

La Ashwagandha es, además, el único adaptógeno que se ha encontrado que tiene un efecto estimulante sobre la tiroides.

Precauciones: No se recomienda su uso si se está tomando inmunosupresores o medicamentos para el trastorno nervioso. Tampoco durante el embarazo.

Rodhiola (Rhodiola rosea). Esta planta capaz de crecer en las zonas más duras del Ártico (Canadá, Tíbet, Siberia, Escandinavia), ha sido utilizada durante siglos por su capacidad para mejorar tanto la resistencia física como mental. Es una planta que reduce los síntomas de la fatiga y es útil para tratar y prevenir el agotamiento del sistema inmunológico.

Es una gran aliada de los deportistas porque optimiza el rendimiento, así como la recuperación tras el ejercicio intenso. Como planta adaptógena ayuda a controlar el estrés al reducir la secreción de cortisol (hormona del estrés) y es equilibrante, puede calmar y estimular emocional y cognitivamente, según las necesidades de cada persona. Mejora la capacidad de absorción de oxígeno del cerebro y aumenta la serotonina, un neurotransmisor que afecta al estado de ánimo, al sueño y al apetito. Es muy útil también para estudiantes, ya que ayuda a mejorar la memoria y aporta claridad mental. Sus cuatro funciones principales:

  • Estimulante: ayuda a mejorar la inmunidad y reducir la fatiga
  • Equilibrante: a nivel emocional y cognitivo
  • Aumenta la resistencia: buena para deportistas y estudiantes
  • Favorece el bienestar: aumenta los niveles de serotonina y reduce la secreción de cortisol

Nota: En caso de estar bajo tratamiento de antidepresivos, no se aconseja su consumo. Tampoco en caso de embarazo, lactancia o en niños.

Schisandra (Schisandra chinensis). La Schisandra es originaria de China, Rusia y zonas de Corea. Distinguida en China como “fruto de los cinco sabores” – salado, dulce, ácido, picante y amargo- fue muy popular por su capacidad para preservar la belleza y la juventud, y para equilibrar el yin y el yan. Como curiosidad, los cazadores rusos la utilizaron como té para combatir la fatiga.

De la Schisandra se utilizan sus bayas rojas, fuente de vitamina C, con un efecto equilibrante y capacidad de apoyo a la inmunidad. También tiene un efecto equilibrante sobre el sistema endocrino y ayuda a nutrir la sangre; sube o baja la presión sanguínea, según la necesidad de cada persona. Como baya adaptógena es calmante, alivia la ansiedad y mejora la concentración. Posee propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y desintoxicantes de metales pesados. Sus cuatro funciones principales:

  • Inmunoestimulante
  • Calmante: ayuda a mejorar el estrés y la ansiedad
  • Antioxidante: mejora la salud y aspecto de la piel
  • Mejora la concentración

Nota: Se desaconseja su consumo en personas hipertensas y con trastorno del comportamiento, al igual que en embarazadas y durante la lactancia.

Estas tres plantas adaptógenas pueden aportar el equilibrio necesario en momentos de cambio, tensión y estrés, tanto a nivel emocional, mental y físico.

Se pueden encontrar en forma de comprimidos, cápsulas o polvo. El formato en polvo es perfecto para añadir a tus batidos, smoothies, zumos o Buddha bowls, además te va a permitir descubrir el olor, sabor y textura de cada uno de ellos, una forma perfecta de acercarse a estas maravillosas plantas.

 


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2 comentarios

  • Hola Ramón,
    Mejor empezar con uno y ver cómo te funciona individualmente. Gracias. – Salud Mediterránea

    Salud Mediterránea en
  • Se pueden combinar?

    RAMON en

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