Ashwagandha: Mi experiencia personal

Publicado por Olivia Blanco en

Durante el primer confinamiento, a mediados de Marzo, me salió una roncha seca, luego abultada, roja, que me picaba y era cada día más grande, en la parte dorsal de la mano. 

Tras meses intentando hidratar mis manos cada vez que me las lavaba, fui al dermatólogo, que inmediatamente me dijo que era un eczema, debido, al menos en parte, al estrés. Me recetó una crema con corticoesteroides durante 10 días, y me dijo que me tranquilizase. 

La crema funcionó de maravilla, pero a los pocos días de dejarla- después de finalizar el tratamiento completo- me volvieron a salir los puntos que delataban el comienzo del eczmea. 

Sabía que tenía que hacer algo para controlar el estrés, porque aunque la crema me había ido bien, no es algo que quiera utilizar de manera constante.

Mi estilo de vida ya es bastante saludable, y a pesar de estar confinados he podido hacer deporte, yoga y comer bien, pero la roncha estaba cada vez peor, así que decidí buscar el apoyo de un suplemento alimenticio para manejar los nervios. 

Soy una persona de apariencia sosegada, pero de las que llevan los nervios por dentro siempre.

Probé Ashwagandha, una planta adaptógena que se utiliza para, entre otras cosas, regular nos niveles de estrés.

Las plantas adaptógenas- como el ginseng o la rhodiola- regulan diversas funciones vitales, adaptándose a las necesidades de cada persona. 

Después de una semana tomando Ashwagandha me encontraba más tranquila, más paciente con mis hijos incluso por la tarde después de largos días de cole virtual, y sin rastro del eczema.

También había disminuido un picor en el cuero cabelludo que tengo desde que soy adolescente y que otro dermatólogo me había diagnosticado como dermatitis seborroide.

El dermatólogo al que visité esta última vez, y me examinó también el cuero cabelludo, me dijo, que posiblemente el problema también sea eczema debido al estrés- algo que ya me imaginaba, puesto que cuanto más nervios tengo, más me pica la cabeza. 

La segunda semana con el suplemento de Ashwagandha seguí tranquila, pero tanto, que me sentía un poco ida- no adormilada, ni cansada, pero sí apática. Soy una persona con la tensión naturalmente baja, y aunque no sentía debilidad, no me gustó la sensación de apatía. Dejé de tomar el Ashwaganhda, y a la semana me volví a sentir nerviosa, y la mano volvía a presentar lesiones. 

Volví a tomar el Ashwagandha, y de nuevo me sentí más tranquila y sin ronchas en la mano, pero también volví a sentirme apática. 

Me gusta el efecto calmante que tiene el Ashwagandha, pero no la sensación de que nada me importa- soy una persona creativa y sensible, y necesito sentirlo todo- lo bueno y lo malo. 

Aún estoy viendo qué dosis es la mejor para mi, aunque parece que una cápsula en días alternos me va bien. Suficiente para mantenerme tranquila, pero no tanto como para pasar de todo. 

¿Has probado el Ashwagandha? Me gustaría conocer tu experiencia con esta planta adaptógena. 

Si quieres probar la Ashwagandha Árbol Verde pincha aquí.

 

Esta información es de carácter orientativo y en ningún caso reemplaza la consulta con su médico, especialmente aquellas personas con enfermedades crónicas y/o en tratamiento médico. Este y otros suplementos alimenticios pueden tener reacciones adversas con fármacos y con otros suplementos. 


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5 comentarios

  • Hola, Olivia
    Mi experiencia con el Ashwagandha ha sido siempre bastante positiva ya que debido a los cambios de horario sufridos por mi trabajo y a que tampoco exteriorizo mis nervios, sufro de estrés y me ayuda además de a llevar mejor los nervios, a dormir mejor. Yo lo consumo en polvo, una cucharadita por la mañana en el café.

    Berta en
  • Gracias María. El equilibrio es esencial…encontrarlo no tan fácil! Olivia

    Olivia en
  • Gracias Jorge por compartir tu experiencia. Los probióticos son esenciales para mi también. Olivia

    Olivia en
  • Muchas gracias por tu artículo. Me ha gustado la sinceridad y la claridad cob la que explicas tu experiencia. Me siento muy identificada contigo potque yo tb soy nerviosa pero aparentemente sosegada y tengo una sensibilidad y creatividad especial. Es dificil encontrar el equilibrio en estas cosas. Yo he probado la valeriana cuando he estado muy nerviosa y me pasa algo parecido…me deja como atontada y cuando se pasa el efecto, me vuelvo a encontrar igual.
    Estaria interesante probar la radihola..he oido muchas cosas buenas de ella.
    Saludos y feliz entrada de año.

    Maria en
  • Soy consumidor de Ashwagandha, en diferentes presentaciones, desde antes del confinamiento. La tomaba para combatir el estrés. A mí también me produce apatía, pero prefiero ese efecto secundario a las tensiones que tengo si no la tomo. Aunque empecé tomando una formulación pura, a razón de 1g/día (https://www.ayurveda-products.eu/ashwagandha.html) y también probé una preparación combinada con azafrán, si bien el resultado fue menos beneficioso (Soulveda Estrés, de Dietisa). En las últimas semanas he empezado a tomar una combinación de adaptógenos que incluye la ashwagandha en su formulación, pero con una dosis menor (https://saludmediterranea.com/products/nivelansi-tongil). Estoy más contento con esta preparación, porque creo que consigue un efecto mejor en mi organismo, sobre todo para reanudar el sueño cuando despiertas entre las 2 y las 4 AM. Según me ha comentado una naturista, el efecto sinérgico de la combinación de varios adaptógenos, de la melisa y de los probióticos es algo que suele dar buen resultado.

    Jorge en

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