Alergias alimentarias y vida saludable

Publicado por Olivia Blanco en

La primera vez que mi hijo sufrió una reacción alérgica, supe exactamente lo que había sido: garbanzos. 

Él era aún pequeño, y yo seguía el método de introducción de nuevos alimentos uno a uno. Le llevé a urgencias enseguida; Su cara y cuello, hinchados y con una notable urticaria, me decían que algo no iba bien.

En el hospital le dieron antihistamínicos y esteroides, y a las pocas horas nos pudimos ir a casa tranquilos, pero sabiendo que de momento, los garbanzos por muy saludables que fuesen, no formarían parte de su alimentación.

Años después volvió a sufrir una serie de reacciones muy leves después de tomar pescado, tras la última- leve pero obvia- hice una cita con el alergólogo quien confirmó con una prueba cutánea, que mi hijo era alérgico a los garbanzos y también a 11 tipos de pescado diferentes. 

Con dos alergias alimentarias confirmadas comenzaron los comentarios. 

"¿Pero no decían que dar el pecho evita alergias?" con su risa acompañante, o "Pues yo le di leche de fórmula a los míos y ninguno tiene alergias," llenos de orgullo.

Por otra parte también me han dicho que la culpa de las alergias de mi hijo es mía, por tener todo demasiado limpio, o que no le estoy dando la comida adecuada porque su sistema inmunológico no es lo suficientemente fuerte.

Yo no soy médico, ni científica, pero sí se que ni yo ni ningún otro padre quiere tener un hijo con alergias alimentarias, y que yo he intentado dar a mi hijo la mejor vida desde antes de nacer- siguiendo las recomendaciones de suplementación durante el embarazo, amamantándole hasta los 15 meses, además de:

  • Alimentación saludable y variada
  • Procesados saludables, y ningún ultraprocesado (a no ser que se los den en el cole etc)
  • Suplemento multivitamínico
  • Suplemento mineral (Calcio y Magnesio)
  • Omega 3 vegano (Aceite de algas, porque de pescado no puede tomar)
  • Pre (F.O.S.) y Probióticos (también miso y otros encurtidos)
  • Vitamina D en invierno si nos pasamos muchos días sin sol
  • Vida activa y al aire libre siempre que puede
  • Límites en televisión y otras pantallas (nada de pantallas para entretenimiento durante la semana escolar, y mínimo en el fin de semana)

A los 6 años, a mi hijo se le pasó la alergia a los garbanzos, confirmado por test cutáneo, análisis de sangre y desafío alimentario. Hace unos meses, pensábamos que su alergia al pescado iba por el mismo camino, pues tanto el test cutáneo, como el análisis de sangre mostraban que ya no tenía los marcadores de alergia.

Pero durante los primeros 10 minutos del desafío- una prueba que se hace en la oficina del médico a lo largo de unas 4 o 5 horas y durante la cual el paciente ingiere pequeñas dosis del alimento en cuestión- mi hijo empezó a quejarse de picor, y empezaba a presentar urticaria y nauseas. 

Con el médico y cuatro enfermeras de apoyo en la sala, y tres medicamentos diferentes, lograron evitar que la reacción fuese a más- el riesgo es que el paciente sufra anafalaxia, una reacción alérgica grave que puede ser mortal. Estuvimos varias horas más en la oficina, asegurándonos de que, una vez pasado el efecto de los medicamentos, no volviese la reacción alérgica, algo que puede pasar. 

No se cuanta mano tengo yo para conseguir que a mi hijo se le pasen las alergias- según su alergólogo, el sistema inmunológico tiene que 'olvidarse' de que cree erróneamente, que ese alimento es malo para él, y hacer que su sistema inmunológico esté fuerte para no sobre reaccionar de esta manera. También tengo que ayudarle a gestionar sus emociones, el día de la prueba estaba muy asustado de lo que pudiese pasar, y el estrés afecta significativamente al sistema inmunológico. Lo que sí sé, es que tengo que ayudar a mi hijo a estar fuerte y saludable. 

Sé que es posible que nunca se le pasen las alergias. Si ese es el caso, tendré que fiarme de que él se cuidará y que la gente que le rodea también lo hará en caso de ingestión accidental, y aceptar que por mucho que nos cuidemos, hay cosas que para algunas personas son inevitables.

Cuando se es padre, es fácil culparse por lo que les pase a nuestros hijos, pero yo sé que en esto, por lo menos, estoy haciendo todo lo que puedo para tener el mejor resultado, y que aunque no sea suficiente como para que se le pase la alergia, todos los cuidados sí le ayudan a tener una vida saludable.  

¿Tienes o has tenido alergias alimentarias? ¿Cómo las gestionas?


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