Té frío fácil, casero y delicioso

Publicado por Olivia Blanco en

Aunque tomar bebidas calientes me gusta en todas las épocas del año, ahora que empieza el calor sí apetece una bebida refrescante, sobre todo cuando estás en un jardín, piscina o en la playa. 

Llevo sin tomar un refresco años (quizás décadas), y a mi ya nunca me apetecen, pero sé que son muy socorridos y refrescantes.

Hoy te traigo una alternativa super fácil de hacer y mucho más natural y económica: el té frío. Pero no el que viene ya hecho- que suele estar lleno de azúcar- si no uno casero. 

La receta- por llamarla de alguna manera- es muy fácil:

1- Hierve agua

2- Haz la infusión que más te guste.

3- Deja enfriar y añade hielo. 

Pero esto que es tan fácil, satisface bastante poco. Sin embargo, con estas ideas fáciles que te doy, conseguirás que tu té frío sea delicioso, y que no tengas la tentación de tomar uno envasado. 

1- Haz el té en cantidad y antes de que tengas ganas de tomarlo, para dejar tiempo suficiente a que se haga un té bastante concentrado, y que se enfríe lo suficiente. Por ejemplo por la mañana, mientras haces el desayuno, o por la noche mientras limpias la cocina. Guarda el concentrado de té en la nevera hasta 3 días, para tenerlo a mano cuando más te apetezca. (Esto lo puedes hacer con café también)

2- Aunque el té negro es el tradicional para hacer té frío, puedes utilizar otras variedades para hacer té frío: té verde, infusiones de naranja o de menta son algunas de tus opciones. Las infusiones digestivas, mejor tomarlas calientes, ya que el frío intenso puede afectar a la digestión. Aquí tienes todas las infusiones en filtro que tenemos en nuestra tienda- aunque también puedes hacerlo con planta suelta.

3- Añade hierbas y frutas frescas para darle un sabor especial y un toque de lujo. A mi me encanta añadir una rodaja de limón y dos hojas de hierbabuena, además de abundante hielo al té negro, una vez lo sirvo en mi vaso favorito, ya sabes que me encantan las jarras Mason Jar. Otras ideas: té verde con hierbabuena, roibos con frambuesas, o infusión de jengibre con limón y jengibre fresco picado.

4- Si no te gusta que tu té se agüe, asegúrate de hacer tu concentrado bastante fuerte, o prepara cubitos de hielo de té, para que tal se vayan derritiendo, sea más té lo que queda en tu vaso. Si quieres deleitar a invitados, añade un trozo de limón, frambuesas, arándanos o hojas de hierbabuena a los moldes de hielo antes de meterlos en el congelador. Quedan espectaculares, y dan un toque ligero de sabor. 

5- Yo prefiero no endulzar mis tés, pero si te gusta ese toque dulce puedes añadir un poco azúcar de coco cuando el té esté aún caliente para que se disuelva más fácilmente, miel, o sirope de arce o agave. También puedes machacar fresas u  otra fruta de temporada, en el fondo de tu vaso, para dar ese sabor dulce que te apetece

Aquí te dejo además la receta de Agua de Jamaica, o té frío de hibisco, que tomé todo el verano pasado.

¿Cuál es tu té frío favorito?

 


Compartir esta publicación



← Publicación más antigua


Dejar un comentario

Por favor, tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados