Con la llegada de septiembre, los días más cortos y las temperaturas más bajas, nuestro cuerpo entra en una transición importante. Septiembre es uno de los mejores momentos del año para cuidarse, y no solo por el efecto "nuevo comienzo" que todos sentimos en esta época, y del que puedes leer más aquí, también porque es justo ahora cuando el sistema inmunológico necesita algo más de atención.
Por un lado tenemos el estrés de volver a la realidad después del verano. Por otro, los cambios bruscos de temperatura entre el interior y el exterior, y el regreso a la exposición a virus y bacterias, aunque no tengas contacto regular con niños. Todo eso junto pone a prueba nuestras defensas antes de que el otoño llegue del todo.
Cuidarse antes de ponernos malos es lo que nos ayuda a seguir saludables, y a que, aunque lleguemos a enfermar, nos recuperemos mucho más rápido. Estos son los consejos que yo sigo y que recomiendo para llevar septiembre con energía y salud.
Aliméntate con lo que la temporada te ofrece
En cada estación la naturaleza nos da exactamente lo que necesitamos. Septiembre trae consigo higos, uvas, granadas, pimientos rojos y nueces, todos ricos en vitamina C, zinc y antioxidantes, los nutrientes más importantes para el sistema inmune en este momento del año.
Y la dieta mediterránea, en su conjunto, es una de las mejores aliadas que tenemos: el aceite de oliva virgen extra, el ajo, las legumbres y el pescado azul tienen propiedades antiinflamatorias bien documentadas por la ciencia. Comer de temporada y de proximidad no es solo bueno para el medioambiente, es también una decisión de salud.
Cuida tu microbiota intestinal
Puede que te sorprenda saber que más del 70% del sistema inmunológico reside en el intestino. Esto tiene una implicación práctica: cuidar la microbiota es, directamente, cuidar nuestras defensas.
La forma más sencilla de hacerlo es incorporar alimentos fermentados en el día a día, como el yogur natural, el kéfir, el chucrut y otros encurtidos naturales, y aumentar el consumo de fibra a través de verduras, legumbres y cereales integrales. Son estrategias asequibles, al alcance de cualquiera, y con un impacto real.
Si quieres ir un paso más allá, un suplemento como Flora 33, con 33 cepas bacterianas, 50 millones de bacterias beneficiosas y prebióticos incluidos, puede darte el apoyo extra que tu microbiota necesita durante el cambio de estación.
Descansa y muévete
El sueño reparador no es un lujo: es el momento en que el cuerpo fabrica citoquinas, las proteínas clave en la respuesta inmune. Si dormimos mal o poco, llegamos al día siguiente con menos recursos para defendernos. Septiembre es un buen momento para recuperar horarios regulares después del verano.
Si tu ritmo de sueño ha quedado muy trastocado, Melatonina Plus puede ayudarte a recuperar ese ritmo de forma natural. Y si lo que no te deja dormir son los nervios o la ansiedad propia de la vuelta a la rutina, la L-Teanina es un suplemento que muchas personas encuentran muy útil para calmar la mente sin sentir somnolencia.
Aunque lo mejor es llevar una vida activa, solo 30 minutos de actividad moderada al día, como caminar, nadar o montar en bicicleta, pueden ayudarte a estimular el sistema inmunológico de forma significativa. Haz del ejercicio una prioridad este septiembre.
Vitamina D, el hábito de otoño que más se olvida
A pesar del sol de España, muchos de nosotros tenemos niveles bajos de vitamina D sin saberlo. Esta vitamina es esencial para el buen funcionamiento del sistema inmune, y su déficit se asocia con mayor susceptibilidad a las infecciones respiratorias, precisamente las que más nos acechan en otoño.
Lo más recomendable es hacerse una analítica y consultar con tu especialista sobre si necesitas suplementarla y en qué dosis. En Salud Mediterránea tenemos Vitamina D3 + K2 en dos formatos, de 1000 UI y de 4000 UI, para adaptarse a distintas necesidades. La combinación de D3 con K2 es importante: la K2 se encarga de que la vitamina D se deposite en los huesos donde hace falta, en vez de acumularse en las arterias.
Lávate las manos
Sencillo, gratuito y eficaz. Lávate las manos antes de comer, después de usar el baño, al llegar a casa y después del gimnasio. Lavarse las manos bien es una de las formas más efectivas de no contagiarse de virus, y de evitar bacterias que de otro modo llegarían fácilmente a las mucosas y que pueden hacerte ponerte malo.
Nuestros jabones ecológicos son una opción maravillosa para esto: se pueden cortar en piezas más pequeñas y tener uno en la ducha, otro en el lavabo y llevarte un trozo en la bolsa del gimnasio. Cuidan la piel y son respetuosos con el medioambiente.
Septiembre no tiene por qué ser el mes en el que te coges todos los catarros. Cuando sabes cuidarte, es una oportunidad perfecta para resetear y llegar al otoño con la energía que quieres. Pequeños hábitos, sostenidos en el tiempo, crean un estilo de vida.

